Manchester City y el Financial Fair Play: ¿puede el dinero comprar la impunidad?
El Manchester City enfrenta 115 cargos por presuntas violaciones financieras entre 2009 y 2018. El proceso más largo y complejo de la historia de la Premier League pondrá a prueba si las reglas del fútbol se aplican por igual a todos.

En febrero de 2023, la Premier League presentó 115 cargos contra el Manchester City por presuntas violaciones de las reglas financieras entre las temporadas 2009-10 y 2017-18. Es el proceso disciplinario más extenso y potencialmente más significativo en la historia del fútbol inglés. Y su resolución, cualquiera que sea, va a definir el futuro del Financial Fair Play como herramienta regulatoria.
De qué se acusa al City
Los cargos incluyen presunta distorsión de los ingresos reportados por patrocinios, falta de revelación de información financiera completa, incumplimiento de las reglas de fair play financiero de la UEFA y de la Premier League, y falta de cooperación con las investigaciones. El período investigado cubre casi una década, durante la cual el club ganó múltiples títulos de Premier League.
La acusación más grave es la de inflación artificial de los ingresos por patrocinios. Según la investigación, parte de los contratos de patrocinio del City habrían sido inflados con fondos del propietario Abu Dhabi United Group, permitiendo al club registrar ingresos mayores a los reales y así cumplir formalmente con los umbrales del FFP mientras los violaba en la práctica.
El City niega todo
El Manchester City rechazó todos los cargos desde el primer momento y calificó el proceso como "sorprendente" dada la "evidencia irrefutable" que, según el club, existe de su cumplimiento normativo. El caso se dirime ante una Comisión Independiente, un tribunal arbitral creado específicamente para este tipo de procedimientos, cuyas resoluciones son vinculantes pero apelables.
El proceso es inusualmente largo por su complejidad técnica y el volumen de documentación involucrada. Se estima que la resolución final no llegará antes de 2025 o 2026.
¿Qué pasa si es declarado culpable?
Las sanciones posibles van desde multas económicas hasta la deducción de puntos o, en el escenario más extremo, el descenso de categoría. El caso Juventus en Italia, que fue relegado a Serie B en 2006 por el escándalo Calciopoli, es el antecedente más cercano en el fútbol europeo moderno.
Pero más allá de la sanción concreta, el caso plantea una pregunta más profunda: ¿tiene sentido el Financial Fair Play si los clubes respaldados por estados soberanos pueden litigar indefinidamente y seguir compitiendo y ganando mientras el proceso se extiende durante años?
La respuesta a esa pregunta va a moldear la regulación financiera del fútbol europeo durante la próxima década.
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